webcams porno webcams porno webcams porno



Pulsa en la foto
Miriam - 19 anos
 
webcam amateur
Conexion desde su casa
"Imagen real



Pulsa en la foto
Vanesa - 22 anos
 
webcam amateur
Conexion desde su casa
"Imagen real"


Pulsa en la foto
Lorena - Edad 19
 
webcam amateur
Conexion desde su casa
"Imagen real"


Relato: Mi prima y mi tía me estiman muchísimo


 


Relato: Mi prima y mi tía me estiman muchísimo

  Mi nombre es Samuel tengo 19 y esta es mi historia, todo empezó años atrás cuando yo tenía 16.
Mi madre se llama Patricia, era (y lo sigue siendo al momento) viuda por lo que trabajaba para mantenerme, entró a un trabajo que si bien le daba descansos entre semana, le "comía" los fines de semana, era hijo único por lo que aún siendo un adolescente era muy consentido, mi mamá talvez creía que era algo chico para cuidarme solo (cosa que si podía hacer), yo le decía que podía cuidarme, imaginando las cosas que podría hacer estando solo: ver pornografía sin impediciones; invitar a algunos amigos y amigas para pasar los días y cosas por el estilo. Sin embargo mi madre no lo consideró, en cambio, me ofertó a quedarme con mi tia Adriana, la más chica de mis tias y la única que vivía en la misma ciudad: Guadalajara.
Yo no quería acceder pero no había más opción. Unas horas después reflexioné: mi tia es muy amable; soy su sobrino consentido; tengo meses sin verla y; desde la secundaria ella empezó mis deseos sexuales. Recuerdo ue siempre la espiaba, una vez me cachó pero me creyó un santo y que no la estaba espiando.
Fuí con mi madre y le dije que estaba bien, que iría con mi tia a pasar los fines de semana, mi mamá habló con mi tía y estuvieron de acuerdo, estaba esperando el fin de semana.
Llegué a la casa de mi tia el viernes en la noche, después de llegar de la prepa, toque la puerta y a los pocos segundos abrió una mujer espectacular, delgada, de tez blanca, 1,60m apróximadamente, un trasero que le quita el aliento a cualquiera que lo ve y unos senos grandes (no sabía si eran b o c); no la reconocía, creí que me había equivocado de casa, me disculpe con ella y empecé a alejarme de la puerta cuando ella me dijo:
-Sobrino, que gracioso, dame un abrazo que llevo mucho sin verte.
Algo dentro de mí me decía que tenía que estar al lado de ella todo el día, todos los fines de semana.
Yo: Tía, te creíste mi broma, hace tiempo que no nos veíamos, te extrañé.
La abracé muy fuerte, le dí un gran beso cerca de los labios y me pegué lo más que pude a ella para rosar mi pene a ella, yo medía en ese entonces 1,70m. Me quizo soltar pero yo le dije que no parára, que la extrañaba demasiado y quería que el abrazo siguiera, mi pene rosaba en su abdomen pero aún así me excitaba. Cerró la puerta aún abrazada a mí y la levante con fuerzas diciendole que la quería demasiado, todo con tal de que su entrepierna estuviera a la altura de mi pene. Un instinto que no conocía en ese entonces. Después la baje pero todavía abrazados.
Adriana: Samuel, no creí que me extrañaras tanto, apenas fueron meses.
Yo: Para mí fueron años.
Adriana: Mira como has crecido, no eres musculoso pero te ves muy bien, además creciste demasiado, te ves demasiado guapo.
Yo: Mirate tú, a tus 35 años te ves preciosísima tía.
La solté y me senté rapido en el sillón pues estaba erecto y mi pantalon me delataba mucho. Platicamos mucho sobre nuestras vidas y que había pasado en estos meses, ella no tenía novio, estaba divorciada desde hacía 7 años, se enfocó en ella y su hija de 17 años Paula. No la recordaba, era una chica guapa, parecida a su madre pero con el toque más joven.
De repente entró ella y se sorprendió de verme.
Adriana: Hablando del rey de roma.
Paula: Samuel, hace tiempo que no te veo, dale un abrazo a tu prima favorita.
Ella creció demasiado, tez blanca, 1,63m apróximadamente, linda sonrisa, copa b y unas nalgotas que no creía verdaderas. Mi pene volvió a estar erecto, por lo que me paré rapido, repetí los pasos como con mi tía: la abracé, la levanté y le dí un beso entre los labios y la mejilla.
Platicamos cenamos y me dijo que dormiría en su cuarto. Después le llegó una llamada, ella dijo que yo dormiría con ella, pues ella tenía una cama matrimonial y Paula una individual, también me dijo que podía dormir en el cuarto de Paula en el suelo, pero yo dije que en la cama.
Nos fuimos a acostarnos y me dijo:
Adriana: Samuel, te voy a pedir un favor, volteate que me voy a cambiar.
Yo le dije que era un muchacho maduro y que no pasaba nada, soy respetuoso y que además no se preocupara, era mi tía, no tendría nada que ver con faltarle el respeto. Sin voltearme me recosté en la cama y saqué mi celular, como si estuviera haciendo algo. Ella se volteo y se quito por debajo su bracier, despues se quito el pantalón y se cambió de blusa, por una de color blanca algo gastada. Talvez ella me creyó un santo para desvestirse en frente mía. Ví todo, tuve a mi tía desnuda enfrente de mí, disimule mi erección colocando encima el cobertor, por debajo de este me quite quite el pantalòn que ya me apretaba desmasiado, después me quite la camisa quedandome con una camisa de tirantes, todo a propósito para estar los más desnudo posible junto a ella.
Ella levantó el cobertor y me deseo buenas noches, yo hice lo mismo y le advertí que me movía mucho, ella sonrió y dijo que no importaba, a ella también le pasaba.
Me crecioré de que durmiera para después quitarle el cobertor. Estaba boca abajo, tenía un trasero enorme, mi pene erectó y empecé a temblar, era de esperarse pues era yo era virgen, de pronto el instinto me traicionó y no me resistí a tocarle el trasero, quite la mano rapido pero me dí cuenta de que no se despertó, ví de nuevo ese trasero perfecto, sin granos ni nada, lo volví a tocar, ahora con las dos manos, una sobre cada una, las empecé a tocar y mover muy lento, casí no movía las manos, quite una de mis manos y la puse en mi pene, me empecé a masturbar, sin haber empezado bien ella despertó y con los ojos entrecerrados me dijo:
Adriana: Qué pasó?
Me cubrí con el boxer mi pene y le dije que solo iría al baño ella se volteo y cayó dormida, de todas formas fuí al baño.
Pase por el cuarto de Paula y entré al baño, termine de masturbarme y me limpié, salí, cuando pase por el cuarto de Paula escuché un grito de lo más bajo posible, me asuste y me dí cuenta que su puerta solo esta emparejada, abrí con cautela su puerta y la ví, se estaba masturbando, me quede viendo un rato hasta que paró y se durmió. Yo estaba erecto, no podía creer todo lo que había visto en este día, entre al cuarto de mi tía que estaba dormida de lado y aún destapada, me acoste y me apegué lo más que pude a ella, como si le diera anal, sin darme cuenta ya estaba pegando mi verga a su trasero, apagué la luz de la lampara de tocador y seguí pegandome a ella, tenía una tanga negra que le resaltaba muy bien su trasero, pero solo me acerqué con el boxer puesto, no me animé a sacarme el pene de 18cms, en un acto desesperado pasé mi mano a su abdomén, después subiendo mi mano hasta llegar a sus tetas, la camisa estaba tán desgastada y vieja que con la poca luz de luna que entraba por la ventana se veían perfectamente delineadas, se veía su pezón y un poco más tenue su aureola. Llegue a donde el pecho empieza y comencé a subir mi mano hasta sentir en el centro de la palma su pezón. Estaba demasiado excitado, seguí rosando mi pene hasta que me vine, eso sí, tardé muchísimo en lograrlo, casi no dormí.
Amanecí y me levanté desayune con ellas, mi tía se arregló para ir a trabajar, me dijó que trabajaba todos los días excepto domingo, nos dió un abrazo y un beso que no desaproveche para nada.
Adriana: Paula, cuida a Samuel, es más chico, Samuel, cuida a Paula, ella es mujer.
Le prometimos que nos cuidaríamos. Vimos Paula y yo la televisión hasta las 5:00pm, después ella me dijo mientras comíamos:
Paula: Y qué ha sido de tí Samuel?
Yo: Pues nada interesante, solo estudiar y pasarmela con mis amigos. Y qué ha sido de tí?
Paula: Pues he estado triste pues mi novio cortó conmigo hace tres semanas pero aún no lo supero.-sus ojos empezaron a humedecerse.
Yo me levante y le dije que poda contar conmigo, le ofrecí un abrazo y ella accedió, mi pene se levantó, le quité las lagrimas de la cara y le dije que se animára, le contaba anecdotas graciosas y chistes hasta que se calmó, ya sentados en el sillón de la sala, después de comer, ella se recostó en mí y me abrazó. Estabamos viendo una película que se tornó erótica, estabamos solos, viendo una peli casi porno, estaba prendido. Ella me dijo:
Paula: Has crecido mucho, y eres más guapo.
Yo: Gracias, tu también has crecido mucho y estás más guapa que nunca, -entonces empecé a incitarla- y tu cuerpo se ve super divino, lastima que tus senos son falsos.
Ella me dejó de abrazar y me dijo:
Paula: Claro que no, son reales.
Yo: No lo son.
Paula: Si lo son.
Yo: No.
Paula: Sí, cómo quieres que te lo compruebe.
Yo sonreí y le dije: Tu sabes la respuesta.
Ella se negó, por lo que yo me negué a creerle, duré unos minutos con mi postura bien firme hasta que cedió. Me enseño sus tetas perfectas, quize sobrepasarme pero me controlé, quedé atónito.
Yo: Sigo sin creerte.
En un acto desesperado ella más enojada que consiente tomo mis manos y las puso en sus hermosos senos.
Paula: Ahora me crees.
Yo movía mis manos hasta que ella las quitó y se tapó.
Yo: Te creo ahora.
Estaba tembloroso, excítado y con mi pene erecto. Ella se dió cuenta de lo que hizó y me dijo:
Sí tu viste algo mio yo tengo derecho a ver algo tuyo.
Yo ya muy caliente le pregunte que quería ver, y ella volteó a mi pantalón que no ayudaba en nada a disimular, se veía claramente marcado, yo accedí y volteé a ver a mi prima, me veía con cara de deseo. Iba a desabrocharme el pantalón cuando ella me detuvo, dijo que lo quería hacer sola.
Paula: Cómo yo sé si tu pene no es falso?
No me importó la estupida pregunta, yo solo quería tener sexo.
Paula: Mi novio me dijo que tendría sexo conmigo pero me cortó, sigo siendo virgen.
Yo: Paula, yo también lo soy.
Paula: Pronto cumpliré 18 y quiero una despedida, puedes hacerlo?
Yo: Por supuesto.
Me desabrochó el cinturón, luego el pantalón, bajo el cierre y saco mi pene erecto, después me quito toda la ropa que me quedaba, estaba completamente desnudo.
Paula: Es perfecto, mi novio decía que tenía un frenillo corto, investigue acerca de ello y me alegra que tu no tengas esta problema.
Empezó a masajear mi pene lentamente, con movimientos suaves que me prendían, después aceleró el paso, cuando creí que no podía ser mejor tuve una sensación fria, empezó a chuparme el pene, yo sentado en el sillón me quite la camisa, a lo que ella prosiguió, se quitó su blusa quedando con un bracier negro y unas mallas que le resaltaban bien el trasero. Sin poderselo decir, me vine en su boca, le pedi disculpas.
Paula: No te preocupes, me gustó su sabor, es más dejame limpiarte.
Siguió chupandome el pene hasta que quedo limpio. Yo me quede sentado en el sillón asimilando lo que estaba pasando. Pero no pasaron ni 5 minutos para que ella se parára en frente mía, se acercó y subió al sillón, incada-sentada arriba de mi, abierta de piernas y en medio las mías. Comenzó a besarme muy apasionadamente, yo aproveche y puse mis manos en sus nalgas, el hecho de que tuviera mallas y bracier negro me excítaba aún más. Durante el tiempo que nos besamos tocaba sus mallas, se sentían redondas, mi pene estaba loco, mi prima se dió cuenta y se hizó un poco hacia adelante para que su trasero y su vagina rosaran con mi pene, al mismo tiempo sus senos estaban en mi cara, estaba en el paraíso. Empecé a lamerlos y besarlos hasta que quite mis manos de su trasero y ponerlas en su espalda, le desabroché el sostén y ví sus pezones erectos. Los besé los acaricié y mi lengua daba vueltas en ellos. Ella empezaba a gemir en un tono muy bajo.
Yo: No lo hago bien?
Paula: Lo haces de maravilla pero no se si te agraden mis gemidos.
Yo: Es broma? Tu puedes gemir sin reproches, eso me excíta.
Le seguí lamiendo las tetas mientras mis manos bajaban suve y lentamente por su espalda hasta llegar a sus mallas, las tomé y las fuí bajando poco a poco, las bajé hasta las rodillas.
Paula: Mis mallas estorban demasiado no crees?
Entonces se paró para quitarse las mallas, dejando ver una tanga negra que me dejó loco. Rapidamente se volvió a incar sobre mi en el sillón, yo completamente desnudo.
Paula: Es la primera vez que ves una vagina sin ser una imagen?
Yo: No
Paula: Ya has tenido sexo antes?
Yo: No, te ví masturbandote hoy en la madrugada.
Ella dejó de besarme y se enojó, pero luego me dijo:
Paula: Pues desde ahora no hay necesidad de mendigar, porque estoy dispuesta a quitarte las ganas.
Se levantó, se volteó y lentamente se agachó para quitarse la última prenda que le quedaba, con su culo volteando hacia mí y ella quitandose la tanga me empecé a masturbar, ella me vió y dijo:
Paula: Es una lastima que los dos nos masturbemos solos.
Se volvió a incar encima de mí y puso sus tetas en mi cara. Las empecé a lamer, sus gemidos aumentaban de tono, no nos importó si alarmabamos a los vecinos.
Paula: Hazme tuyo, metemela.
Yo moví mi pene y lo introduje en su vagina, lentamente era introducido en su vagina. Entre gemidos ella decía que le dolía, más era un dolor placentero. De repente salió sangre de su vagina.
Paula: El himen.
La tomé por las nalgas mientras besaba sus senos y la empecé a levantar, ella gritaba de placer, me detenía de vez en cuando para descansar y durar más, pasados un par de mínutos ella se vino, mojandome a mí y al sillón, soltó un gritó que me ponía más y más caliente, con una cara de placer encorvó su espalda por lo que aproveche a besarla en la boca, besos cada vez más y más apasionados, tanto que después solo intervenían nuestras lenguas, pasaron los minutos hasta que ya estaba en mi punto.
Yo: Quitate, me voy a venir.
Paula: Vente en mí, en la prepa nos regalaron anticonceptivos, confía en mí.
En el transcurso de la relación sexual está fue transformandose: De tranquila a deliberada y salvaje, y de respetuosa a descarada y blasfema. Ya no teníamos pudor, bien pudimos haberlo hecho con las cortinas abiertas.
Llegó el momento, solte mi semen en su vagina no virgen hasta hace una media hora. Al igual que ella, solté un suspiro de alivio y placer.
A pesar de que yo ya había eyaculado ella seguía moviendose.
Después fuí al baño para asearme, un par de minutos después entró ella, nos estabamos aseando cuando ella dijo:
Paula: Hay que asearnos el uno al otro, mira yo comienzo con tu pecho y tu hazlo con el mio.
Yo: Pero solo hay una esponja.
Paula: Pues enjabona tus manos y pasalas por mi cuerpo.
Yo enjabonaba sus enormes pechos, después su estomago y luego su vagina.
Yo: No usaré las manos.
Saqué la lengua y empecé a hacerle el sexo oral no paré hasta que se vino, seguí con sus nalgas tocandolas y metiendo la lengua y los dedos en su culo, se lo dilaté.
Yo: Puedo hacerte un anal?
Paula: Ahora no.
Ella siguió los mismos pasos que yo seguí, de hecho ella tampoco uso la esponja, terminó en mi pene, donde tomó shampoo y lo untó, lo masturbó y se montó.
Terminamos el baño pegados por placer, nos separamos para secarnos y continuó montandose, me vine en ella.
Yo: Por favor quedate encima mía unos minutos, quiero sentir mi pene dentro hasta que se contraiga.
Paula: Lo haré solo porque eres mi primo favorito, me gustas.
Estaba parado en el baño cargandola como bebé, ella abrazandome, yo seguía excítado, ella volteó y me dijo:
Paula: Aquí no es muy comodo, llevame a mi cuarto.
Yo: Tengo una mejor idea, al cuarto de tu mamá, su cama es matrimonial.
Ella cedió y yo aún erecto la cargue con mi verga adentro como si ella fuera una niña pequeña, solo que con el factor de que la estaba penetrando, nos acostamos, yo primero y ella arriba de mí.
Ya solo nos besabamos y nos abrazabamos, la erección no pasaba. Minutos después ella cayó rendida en un profundo sueño, yo aun erecto seguía sosteniendola de las nalgas para que no cayera, sin embargo caí en un profundo sueño.
Sentí el peor dolor de todos, Paula se resbaló de encima de mí al lado contrario a la dirección de mi pene, el grito levantó a Paula de un susto, pero lo que nos asustó fue el grito de otra persona más. Vimos a Adriana, mi tía que se estaba masturbando viendonos a nosotros, rapidamente me cubrí el pene y Paula todo su cuerpo,
Adriana a su vez cambió su cara de placer a enojo y se cubrió la vagina muy bien depilada.
Muy temblorosa nos dio un sermón de que eramos primos y cosas por el estilo, cuando Paula cuestiono el por qué mi tía se estaba masturbando viendonos.
Adriana: Pero yo soy mayor, conmigo es diferente, Samuel, le diré a tu madre lo ocurrido... a menos que los dos cumplán un castigo.
Los dos nos descorcentamos.
Adriana: Solo hagan lo que les digo,Samuel, levantate, y parate en frente de mí.
Iba por mi ropa cuando me detuvo.
Adriana: Sin ella (la ropa).
Ella empezó a quitarse la ropa.
Adriana: Quiero saber que hicieron.
Le decíamos que hicimos, se quitó su ropa dejando únicamentesu ropa interior. Ya en lencería la senté sobre mí y la empecé a besar, luego ella me empezó a chupar mi miembro, después se nos unió Paula.
Luego, ya desnuda, me dijo mi tía que me la cogiera, accedí, la penetre tanto que perdí la noción del tiempo, me vine en ella, descansé un momento y dejé que ellas se besarán.
No podía creer lo que estaba pasando: Me estaba cogiendo a mi prima y a mi tía. Me levante y tomé a mi prima que estaba en cuatro le metí el pene en su culo ya antes dilatado. Ella gritó pero continué, no sabía si esto volvería a ocurrir, asi que aproveché, mi tía estaba acostada debajo de Paula; ellas se besaban y yo penetraba a mi prima, descansaba para no eyacular pronto, tenía un culo enorme y hermoso, a la vez quería ponerme como un perrito: pasar por delante mis manos y penetrarla lo mas cerca posible. Desafortunadamente, llego la hora de eyacular, sin poderle avisar me vine dentro de ella. Mi tía volteó a Paula y empezó a lamerle el culo, extrayendo mi semen. Mi pene estaba rojo, pero yo aún tenía ganas de más.
Adriana: Yo creí que no me obedecerían, creo que después le daré un regalo.
Yo ahora solo quería acariciarlas y besarlas, aunque las dos fueran hermosas, yo acariciaba y besaba más a Paula, pero mi tía interrumpió y le dijo a mi prima:
Adriana: Paula, no seas envidiosa, dejame jugar un poco con Samuel, desde ahora eres mi sobrino preferido.
Paula: Tu siempre fuiste mi primo preferido, sabes como tratar a una mujer y a pesar de que tu pene no sea enorme, sabes como usarlo, a las mujeres no solo se les penetra y ya.
Yo aprovechandome del momento les dije:
Yo: Ustedes también son mis familiares preferidas, pero ustedes no me demuestran cuanto me aprecian.
Entonces las dos se bajaron de la cama, yo me senté y se empezaron a besar con mi pene en medio, tal como película porno, me sentía en el paraíso, minutos después mi tía se montó en mí, pero brincaba sin ningún temor, decía que el dolor era excitante, me vine otra vez en ella.
Adriana se vinó también. A mi tía ya no le importaba lo que pensaran de ella, me hizo una oferta que no pude pasar por alto.
Adriana: Sobrino, quiero que me dilates el ano, y después me penetres, y te prometo que los fines de semana tendrás noches espectaculares.
Paula: Y las tardes también, a mi lado.
Paula se recostó en el piso, abierta de pies, mientras que mi tía le empieza a hacer orales, ella tenía la posición de un perro que se estiraba cuando despertába: con los hombros por debajo y el culo parado. La penetré, empezó a gemir altísimo lo cual me excite. La volteé, la levante y la cargué hacia la cama, ya acostados los tres seguíamos, ya eran como las 12:30a.m. Paula se masturbaba y me besaba, yo estaba a su lado y encima de mí Adriana.
Yo: Tía...
Adriana: Dime Adri, si te place sobrino, llamame como quieras.
Yo seguí diciendole tía por que el hecho de referirme como tía me hacía sentir que la relación era prohíbida y más excitante.
Yo: Te daré por la vagina.
Ella aceptó, seguí mientras ella masturbaba a Paula, y ella a su vez, me besaba, Adri mi tía encorvo su espalda y dió un gemido tan excitante, la empecé a besar. Paula ya estaba satisfecha y solo siguió con más besos,le dije a mi tía que me vendría a lo que ella me respondió que no importaba, me vine adentró de su vagina, me encorvé un poco, y caí rendido, ella estaba acostada arriba de mi aún con el pene dentro, nos vimos de frente y nos empezamos a besar, cerré los ojos, hasta que sentí otros labios, era Paula que también quería besos, no supe como le hicimos pero los tres nos besamos al mismo tiempo, tres bocas besandose con pasión y sin pudor, entre besos y mordidas mi tía me dijo:
Adriana: Cuando llegué los ví dormidos, a Paula encima de tí y tu aún erecto, con tu pene aún adentro, eso me excitó y empecé a masturbarme, luego despertaron, a lo que voy es que quiero quedarme igual que Paula, con tu pene en mí, al menos hasta que tu pene regrese a su tamaño habitual.
Yo: Ok, pero no hay que dejar sola a Paula. Paula, duerme con nosotros.
Ella por supuesto que aceptó.
Paula metio su mano por arriba del pecho de mi tía y el mio, me abrazó, después metió la pierna derecha (ella estaba a mi derecha y de lado) entre la pierna de mi tía y la mía, pegando su vagina a mi cadera, yo le pasé mi mano por debajo de su cabeza, ofreciendosela como almohada, mi tía pasó sus manos por debajo de mi cabeza, mientras que yo sostenía con mis dos manos su enorme trasero para que no se cayera mientras me besaba.
No nos importó cenar, Paula se pusó su ropa interior como pudo, estaba demasiada cansada, mi tía dijo:
Adriana: Yo estoy demasiado cansada para moverme, me quedaré aquí.
A mi no me importó, yo quería dormir desnudo al lado de ellas, al poco rato mi tía entró en un profundo sueño, me senté a la mitad del colchón con ella aún arriba, parecía que me daba un abrazo, solo que estaba dormida, le toqué por un rato los senos y el trasero, después la acomodé en una orilla de la cama, para que quedara un espacio en medio.
Fuí por mi celular muy sigilosamente para no despertarlas, fuí a la sala desnudo, cansado y erecto, tomé un buen vaso de agua que tanto me hacía falta, después tomé el celular y ví la hora: 2:35 a.m. fuí al cuarto de mi tía y las ví, mi tía estaba bocabajo, con el trasero desnudo y las pierna un poco abiertas, Paula por su parte, estaba en posición fetal, pero su tanga le lucía demasiado bien, la ví por 20 minutos. No sabía si esto volvería a pasar asi que abrí la cortina dejando pasar la luz de la luna, con el celular en la mano, active el flash y empecé a tomarles fotos, facilmente les tomé unas 35 fotos a cada una de las dos, mediante avanzaban las fotos las movía para fotografíar cada parte de su cuerpo.
Cerré las cortinas y me acosté, volteé con Paula, ella estába volteada, me acerqué a ella y le metí el pene en su culo, ella despertó pero no dijo nada, yo quería dormirme asi, ella presionaba su trasero, parecía maquina para revisar la presión, cosa que siempre escuchaba que los hombres se ponían en el pene, este era el caso, solo que con uno humano, asi me quedé dormido.
Desde que me quedo los fines de semana con ellas, todo el día se basa en sexo, dormimos los tres juntos hacemos nuevas posiciones y satisfacemos nuestras fantasías: A veces ellas me despiertan con un oral, a veces yo las levanto con un oral; nos bañamos juntos, dos o tres veces al día; pasamos todos los días desnudos para apreciarnos mejor; investigamos formas para hacerlo; hacemos juegos de rol para hacer de esto algo exótico y; cumplimos fantasías (unas vez yo dine que quería con las dos pero por separado, les dediqué 30 minutos a cada una, acepté una vez a que me metieran los dedos en el ano, he intentado ponerme sabanas mojadas por el culo para hacer de esto algo más placentero, incluso una vez mi prima llevó a una amiga [lastima que después no quizo), todo el domingo estuvimos los tres desnudos y calientes, mientras ellas cocinaban yo las penetraba por detrás. Mi madre llegó el domingo por la noche.
Patricia: Hola hijo, ya es hora, hermana, Paula: buenas noches, nos les enfadó Samuel?
Adriana y mi prima respondieron casi al mismo tiempo:
Paula y Adriana Al contrario.
Adriana: Tu hijo nos alegró estos dos días y medio, no tienes idea, es intelgente, guapo y como ha crecido. Te lo puedo cuidar cualquier día que quieras.
Patricia: No, es demasiada ayuda con los fines de semana, te lo agradezco de corazón.
Adriana: Es en serio lo que dije, yo puedo cuidarlo cuando gustes, claro si el quiere.
Yo: Por supuesto, me encantó este fin de semana, además má, ella son buena companñía.
Patricia: Luego vemos, despidete de ellas, hermana, puedo pasar a tu baño?
Adriana: Por supuesto que sí, pasa.
Empecé por mi prima, la levanté desde las nalgas dandole unos apasionados besos, ella me abrazaba con una mano y con la otra empezó a tocar mi pene, se me paró.
Paula: No te olvides de mí por toda la semana, te esperaré desnuda, no lo olvides.
La bajé y la seguí besando, ahora tocando sus senos y ella rosando su estomago con mi pene.
Después pasé con mi tía, la tomé también del trasero y la empecé a besar, ella empezó a masajear mi pene por arriba del pantalón , le metí las manos por debajo de la blusa y el bracier, acaricié sus tetas y me pegué lo más que pude a ella. Ella me empezó a susurrar al oído.
Adriana: Has sido el mejor sexo de mi vida, preparate a tí y a tu pene porque no te dejaremos ni un momento los días que estemos solos, nos prepararemos igual para tí y te apuesto que dentro de semanas ya serán más las chicas a tus servicios, tengo una amiga que está sola y esta muy buena, pero quiero que te quede claro que yo y tu prima serémos prioridad, ahora que entramos a este problema ya nadie puede salir.
Se volteó se levantó la falda y se agachó, yo repegué mi pene en su culo, cuando apenas se levantó mi madre salió del baño, casi nos vé.
Ellas aseguran que se volvieron bisexuales y que a veces tienen relaciones. Pasó el tiempo y entraban y salían nuevas chicas, de 16 a 37 años. El secreto no se lo puedo contar a nadie, solo lo saben las personas que tuvimos sexo y los que están leyendo el relato. Desde ese entonces empecé a cuidar mi cuerpo para verme más atractivo, bajé de peso y gané peso muscular. Ellas también se cuidan, aún a mis 19 años voy a pasar los fines de semana a su casa, sigó teniendo sexo con ellas todo el día y la noche. Y si esto no era suficiente, les contaré, en el transcurso de los meses conseguí novia, es demasiado liberal, ella se considera hasta un punto bisexual y muchas cosas más: voyerista y swinger (que le gusta intercambiar pareja). Le comenté mi relación con mis tía y mi prima y ella está de acuerdo en ir a conocerlas. Le suena interesante el término "Foursome" y al ver las fotos de ellas dice que está ansiosa por ir a su casa, los cuatro estamos de a cuerdo, por lo que ya es un hecho, les contaré lo que pasó después.
Lo mejor es que la historia es verídica, si alguien leyó este relato y le gustó, está es la primera parte de muchas anecdotas con ellas. Después seguiré contando.
 



Por favor vota el relato. Su autor estara encantado de recibir tu voto .



Número de votos: 47
Media de votos: 8.34


Relato: Mi prima y mi tía me estiman muchísimo
Leida: 36370veces
Tiempo de lectura: 20minuto/s

 





Documento sin título
Participa en la web
Envia tu relato
Los 50 Ultimos relatos
Los 50 mejores relatos del dia
Los 50 mejores relatos semana
Los 50 mejores relatos del mes
Foro porno
sexo
lesbianas
Contacto
 
Categorias
- Amor filial
- Autosatisfacción
- Bisexuales
- Confesiones
- Control Mental
- Dominación
- Entrevistas / Info
- Erotismo y Amor
- Fantasías Eróticas
- Fetichismo
- Gays
- Grandes Relatos
- Grandes Series
- Hetero: General
- Hetero: Infidelidad
- Hetero: Primera vez
- Intercambios
- Interracial
- Lésbicos
- MicroRelatos
- No Consentido
- Orgías
- Parodias
- Poesía Erótica
- Sadomaso
- Sexo Anal
- Sexo con maduras
- Sexo con maduros
- Sexo Oral
- Sexo Virtual
- Textos de risa
- Transexuales
- Trios
- Voyerismo
- Zoofilia


Afiliados
porno
peliculas porno gratis
videos porno gratis
telatos porno incesto
porno español
travestis
peliculas porno
zoofilia
sexo gratis
sexo madrid
chat porno
webcams porno
fotos de culos
juegos porno
tarot
juegos
peliculas online
travestis
Cocinar Recetas
porno
Curso Doblaje
It developer
ass porn
porno italiano 3G gratis
olgun porno
erotische geschichten



Webcams Chicas de Misrelatosporno.com
 
Todo sobre acuarios
 
Si te gustan los acuarios, suscribete a neustro canal de youtube !!!
Pulsa aqui abajo .